El pasado 6 de enero se dio inicio a la sexta versión de la Escuela de Verano NODOGAL, una de las diversas actividades organizadas por el Nodo para el Fortalecimiento de la Gobernanza Ambiental Local (N ODOGAL). Este espacio de cooperación y participación reúne al Ministerio del Medio Ambiente con distintas entidades de educación superior, centros de investigación, organizaciones sociales, comunidades y asociaciones de municipios, en torno a los desafíos ambientales y climáticos a escala comunal. El nodo, que funciona desde el año 2020, ha contado con la participación activa de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile.

La Escuela de Verano NODOGAL tiene como objetivo fortalecer el conocimiento y la articulación entre la ciudadanía, los gobiernos locales y los diversos actores del territorio en materias de institucionalidad ambiental. Desde un enfoque integral, se abordan temáticas como los planes de acción climática comunal, la educación ambiental, la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), la gestión del riesgo de desastres, la fiscalización ambiental y las oportunidades que ofrecen la innovación y las energías renovables. El programa contempla cuatro sesiones y finaliza el 15 de enero.
La primera sesión estuvo dedicada a la temática “Planes de Acción Climática Comunal” y fue liderada por la Facultad de Gobierno a través de la profesora Cecilia Ibarra. En una conferencia de aproximadamente una hora, la académica presentó su propuesta de “acción climática justa” en el contexto de los planes de acción climática comunal. Basada en el enfoque de la justicia ambiental, la profesora Ibarra planteó la acción climática justa como una noción orientadora para las políticas municipales, así como un estándar que la ciudadanía debiera exigir y resguardar.
Al profundizar en este concepto, la académica explicó que la acción climática justa debe cumplir con diversas dimensiones. En primer lugar, debe ser distributiva, asegurando una distribución equitativa de los costos y beneficios de las acciones climáticas. En segundo término, debe ser procedimental, garantizando la participación efectiva de las personas afectadas en el diseño, implementación y resultados de dichas acciones. Asimismo, debe ser restaurativa, reconociendo y compensando a quienes han sufrido los impactos del cambio climático. Finalmente, debe ser intergeneracional, incorporando a las nuevas generaciones como un grupo de interés relevante en los procesos de toma de decisiones.
Se trata de un enfoque de gran relevancia para el diseño e implementación de planes de acción climática que contribuyan al fortalecimiento de una gestión ambiental local más justa, participativa y sostenible.

Cecilia Ibarra es académica de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile. Es Doctora en Política Científica y Tecnológica y Magíster en Ciencias por la Universidad de Sussex, e Ingeniera Civil Industrial por la Universidad de Chile. Ha publicado diversos artículos académicos, libros y capítulos de libro en torno a la política medioambiental en América Latina. Actualmente, investiga La construcción del Chile solar: el cambio en los imaginarios de la innovación en tecnologías y la política pública (1976–2008) y el rol de la ciencia en la implementación de la Ley Marco de Cambio Climático.
