En una jornada académica organizada por el Departamento de Estudios Políticos de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, se presentó el libro How Women Win Presidential Elections in Latin America, de la profesora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Catherine Reyes-Housholder, quien posee un vínculo especial con nuestra universidad al ser egresada del Magíster en Ciencia Política.
La visión de la experta: Nominación y estrategias de victoria
La tesis fundamental de Reyes-Housholder sostiene que el poder presidencial es el tipo de poder más difícil de obtener para las mujeres, quienes representan apenas el 6% de las victorias presidenciales democráticas en el mundo entre 1990 y 2020. Ante este panorama, el libro Cómo ganan las mujeres las elecciones presidenciales en América Latina, examina las rutas y obstáculos de las candidatas para llegar al poder en la región.
Para la autora, la clave para entender este fenómeno no reside principalmente en el día de la elección, sino en una etapa previa: las nominaciones presidenciales. Reyes-Housholder propone una teoría de dos etapas para explicar este proceso.
La primera es la etapa de nominación, donde surge el mayor obstáculo. Los partidos políticos, actuando como actores estratégicos, deciden nominar a una mujer cuando existen "incentivos generizados", como la necesidad de mejorar la marca del partido o el legado de un presidente saliente, asociándolas con atributos de novedad, integridad moral y modernidad. La autora sostiene que los partidos apuestan por una mujer cuando identifican estos incentivos de género junto con un fuerte potencial electoral que justifica romper con sus esquemas tradicionales.
La otra dimensión de esta primera etapa es el potencial percibido: no basta con buscar atributos femeninos en abstracto; las élites partidarias eligen a una candidata específica basándose en quién tiene el mayor potencial para transmitir esos atributos de manera creíble. Un ejemplo claro fue la nominación de Michelle Bachelet frente a Soledad Alvear en Chile, donde la primera fue percibida con mayor potencial para encarnar la novedad y el liderazgo empático.
La segunda etapa corresponde a la elección misma: la obra analiza la respuesta del electorado ante candidatas del oficialismo frente a las de oposición, identificando las condiciones y percepciones que definen su éxito o limitación en las urnas.
Una de las revelaciones más potentes de la investigación es la brecha en las rutas de acceso al poder. Mientras que los hombres en América Latina pueden alcanzar la presidencia a través de partidos nuevos, minúsculos o mediante liderazgos populistas y personalistas (como los casos de Chávez, Bukele o Milei), las mujeres han ganado exclusivamente a través de partidos fuertes y coaliciones establecidas, ya sea como oposición principal o desde el oficialismo. Según la autora, la masculinidad ha estado históricamente ligada a la institución presidencial y a la figura del "outsider", una vía que hasta ahora parece ser exclusivamente masculina.
Análisis y debate: El techo de cristal interno
El seminario, moderado por el académico Rodrigo Medel, contó con los comentarios de los académicos de la Facultad de Gobierno Alejandro Olivares e Isabel Castillo, quienes profundizaron en las implicancias del trabajo de Reyes-Housholder.
El director de la Escuela de Postgrado, Alejandro Olivares, destacó que el mérito principal del libro es desplazar la pregunta de "¿está el país preparado?" hacia "en qué condiciones un partido institucionalizado decide nominar a una mujer". Bajo esta premisa, se concluye que el verdadero "techo de cristal" no está en las urnas ni en el sexismo del electorado, sino en la "sala de máquinas" de los partidos, donde los selectores (mayoritariamente hombres) deciden las candidaturas.
Por su parte, la directora Académica y de Investigación, Isabel Castillo, planteó interrogantes sobre la vigencia de la "novedad" como atributo a medida que la presencia de candidatas se vuelve común, y cuestionó por qué a las mujeres les cuesta tanto la vía del outsider.
Finalmente, la autora subrayó que, una vez nominadas por partidos importantes, las mujeres ganan o pierden siguiendo la teoría de rendición de cuentas (accountability): la elección funciona como un referéndum sobre el desempeño del gobierno de turno. Si la ciudadanía está satisfecha con el incumbente, el partido oficialista (sea liderado por hombre o mujer) tiene altas probabilidades de retener el poder.
El seminario concluyó que, si bien las mujeres han demostrado ser competitivas una vez nominadas, el verdadero desafío democrático sigue estando en los mecanismos internos de los partidos políticos latinoamericanos.
