Felipe Irarrázaval en seminario de la CEPAL: “En materia de valor agregado con China vemos que no va a facilitar el desarrollo industrial en países periféricos bajo condiciones constantes”

Felipe Irarrázaval: “En materia de valor agregado con China vemos que"

El pasado viernes 24 de abril, la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en Santiago de Chile se convirtió en el epicentro del debate sobre la descarbonización global y el rol de nuestra región en ella. El académico de la Facultad de Gobierno de la Universidad de Chile, Felipe Irarrázaval, participó como expositor en el Seminario Internacional “América Latina, China y la nueva economía climática: oportunidades y desafíos para una transición justa”.

Este encuentro fue organizado por el Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico (CECHAP) de la Universidad del Pacífico, en colaboración con la propia CEPAL, el Global Development Policy Center de Boston University y el Program on Public Development Finance de Peking University. La instancia buscó difundir los resultados del proyecto internacional “Capitalizing on the New Climate Economy in the Americas”, analizando la presencia de China en la transición energética regional.

La jornada, inaugurada por José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL, y Cynthia Sanborn, directora del CECHAP, subrayó la urgencia de una gobernanza de recursos naturales que no solo despliegue tecnologías limpias, sino que asegure estándares socioambientales y beneficios para las economías locales. En este marco, el profesor Irarrázaval presentó su ponencia titulada “Integración regional, minerales críticos y cadenas de valor de electromovilidad en Sudamérica”.

A continuación, presentamos la entrevista en profundidad realizada al académico sobre los desafíos del litio, la integración regional y la relación estratégica con las potencias asiáticas.

Entrevista a Felipe Irarrázaval: Desafíos de la Electromovilidad y Gobernanza

En tu investigación, mencionas que los países sudamericanos han priorizado acuerdos bilaterales con China o la Unión Europea por sobre la cooperación regional. Considerando su participación en el seminario de la CEPAL, ¿qué mecanismos institucionales concretos permitirían que Argentina, Bolivia y Chile dejen de competir entre sí y comiencen a actuar como un bloque para capturar mayor valor en la cadena de la electromovilidad?

La historia de la cooperación e integración regional en América Latina y América del Sur, particularmente, es larga y yo creo que deja bastantes lecciones. Entre ellas sabemos que nos cuesta mucho tener continuidad entre los gobiernos y las distintas vicisitudes que van enfrentando los países de la región, lo cual en largo plazo puede ir socavando la intención y voluntades de generar cooperación e integración. En ese contexto yo creo que lo más lógico sería partir de iniciativas menos ambiciosas, pero con flexibilidad, que permitan generar cooperaciones sostenidas entre los países en materias técnicas; en materias de conocimiento geológico; en materias de trabajo fronterizo, en materias relativa a minerales críticos, para avanzar desde ahí hacia una agenda un poco más ambiciosa respecto a estándares ambientales comunes de explotación o eventualmente condicionalidades que se pueden generar. Pero hay que ir un poco generando experiencia y confianza para poder ir avanzando hacia proyectos más más ambiciosos. Ahí yo creo que la gran experiencia que tiene en la región en ese contexto son los acuerdos binacionales en materia minera y que en este trabajo encontramos dieciocho experiencias de distintos países de la región que pueden ser un punto de partida para ir avanzando quizás más complejos  de distintas naturalezas, que permitan construir esa capacidad para avanzar hacia una integración regional efectiva, que nos permita tener estándares comunes transversales y eventualmente avanzar hacia objetivo de mejores capacidades productivas.

China no solo es el principal comprador de litio, sino también el líder en tecnología de baterías y vehículos eléctricos. Basándose en los hallazgos de su documento sobre las Redes Globales de Producción (RGP), ¿cómo puede América Latina evitar caer en una "trampa extractivista 2.0" donde solo proveemos materia prima a China, y qué posibilidades reales ve de que empresas chinas realicen transferencias tecnológicas efectivas hacia la región?

A pesar de las distintas iniciativas que han tenido países de la región, y particularmente Chile, de avanzar en realidad  aguas abajo en la cadena de valor de electromovilidad a partir de los recursos naturales, específicamente e  el litio, se puede  concluir que  experiencia no es positiva. Esto  por distintas razones. Pero un tema importante es las posibilidades de cooperación internacional para que esto se posibilite.  La historia del comercio internacional de Chile en los últimos veinte a  treinta años con Estados Unidos y Europa, nos permite concluir que esos bloques no van a facilitar formas de transferencia tecnológica, ni tampoco desarrollo de manufacturas avanzadas en la región es: ¿Qué puede pasar con China? Lo que ha pasado en los últimos años en en materia de valor agregado con China te dice que tampoco va a facilitar el desarrollo industrial en países periféricos bajo condiciones constantes. La pregunta es si generar acuerdos más robustos con China podría eventualmente generar esa transferencia tecnológica o que China tenga una mayor disposición a que por ejemplo se generen cátodos para el mercado regional de auto eléctrico en Sudamérica un país como Chile; es una pregunta abierta pero de momento yo diría que China no ha dado indicios de que se va a comportar distintos a los otros países con que históricamente hemos tenido relaciones comerciales.

El seminario de la CEPAL puso énfasis en una "transición justa". Desde su perspectiva como geógrafo y experto en gobernanza de recursos, ¿cómo se concilia la urgencia global por descarbonizar la economía con las demandas locales de las comunidades en el Salar de Atacama o la Puna, especialmente cuando la expansión minera suele chocar con la protección de ecosistemas frágiles y derechos territoriales?

Sin duda conciliar las demandas locales de las comunidades de afectación directa de los distintos salares es fundamental en el contexto de la transición; está siendo un tema a nivel global que está empujando a la industria a avanzar en distintas formas de certificación y estándares para abordar esto, pero también Chile ha tomado distintas iniciativas en la materia. No hay que olvidar que casi todos estos proyectos han contado con consulta indígena, que ha tomado bastante tiempo, que si bien tiene ciertas vicisitudes también es un avance importante respecto a cómo se generan acuerdos que deben ser respetados en las resoluciones de calificación ambiental u otra instancia. Así como también se ha tratado de avanzar estándares como el de Escazú es propio de la región que busca asegurar acceso a información y seguridad para participar y disentir por parte de las comunidades, cosa que lamentablemente veo que va a estar un poco más débil durante este gobierno.

Entonces yo creo que las herramientas las tenemos y hay que potenciarlas y robustecerlas para que tener una colaboración con las comunidades y que estas puedan deliberar respecto a la forma en que quiere que se explote la minería del litio en los salares y en sus territorios ancestrales. Sin duda, sin ese consentimiento se cuestiona el principio de justicia, que es justicia transicional en el marco de la descarbonización. Las comunidades deben poder definir cómo se da la explotación en la minería Litio en esos salares y eventualmente también disentir de que se desarrolle en esas tierras. Se tiene que jugar a aceptar la posibilidad de disentir y rechazar la minería, así como también ver las posibilidades de vinculación de las comunidades y esta actividad.

Su informe destaca que los incentivos para la industrialización del litio en Sudamérica aún son limitados en comparación con las potencias asiáticas. ¿Cuál debería ser el rol de las empresas estatales (como Codelco en Chile o YPF Litio en Argentina) para apalancar el desarrollo de componentes de mayor complejidad, y por qué hasta ahora ha sido tan difícil avanzar más allá de la producción de carbonato de litio grado batería?

Las empresas estatales, en el caso de recursos naturales pero también en general, deberían ser puntuales en la innovación y la estrategia industrial que tenga el país. Lamentablemente en Chile nos ha costado mucho definir eso, no siempre nos quedamos en la trampa del crecimiento y cómo captar más recursos de parte de Codelco y no pensar en la forma en que Codelco puede generar nuevas capacidades productivas y nuevos conocimientos que nos permitan avanzar hacia una economía más compleja.

Creo que hay experiencias interesantes como CodelcoTech en su momento, que avanzaron en esa dirección y que lamentablemente no tuvieron continuidad. Entonces en ese contexto, deberían ser puntales de innovación y obviamente por el know-how que tienen estas empresas debería estar más enfocado en lo que se conoce como actividades upstream de la minería y no hacia el downstream. O sea, las empresas como Codelco no van a hacer cátodos de litio, pero sí pueden generar mucho conocimiento específico en la manera, en las técnicas de explotación de los salares, con métodos de extracción directa, hacia formas de explotación de mineras baja en emisiones y otros tipos de tecnologías asociados al proceso de extracción, que sí tienen experiencia y que pueden avanzar en construir mejores redes de proveedores locales e innovación aguas arriba de la minería.

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